La compañía asegura un suministro eléctrico renovable de alrededor de 50 GWh/año. Eso se traduce en una reducción de la emisión de 15.030 toneladas de dióxido de carbono anualmente, equivalente a retirar más de 4 mil vehículos de circulación o plantar más de 143 mil árboles al año.
Hasta la fecha ambas organizaciones han podido reciclar casi 17 toneladas de residuos textiles provenientes de muestras de ropa y uniformes corporativos descontinuados.
El algodón es una de las fibras naturales más utilizadas para fabricar prendas de vestir, debido a su suavidad, buena regulación de la temperatura y larga duración. Sin embargo, su cultivo y procesamiento ha causado impactos en el medioambiente, razón por la cual nació Better Cotton, una iniciativa mundial que tiene por objetivo transformar el sector del algodón.
En el marco de su programa de sostenibilidad “Compromiso R”, crearon una colección junto a Ecocitex -emprendimiento que genera hilado a partir de ropa desechada- con pieceras, bajadas de cama y fundas de cojín elaboradas a partir de 421 kilos de residuos textiles entregados por la misma compañía.
La empresa es una de las principales alianzas de la fundación y por ello se convirtió en “Líder Solidario COANIQUEM”, que reconoce el trabajo colaborativo que ha desarrollado y la donación de más de 38.126 productos, equivalentes a 16.409 kilos, lo que aporta al tratamiento de miles de niñas y niños.
Dentro de las acciones que ya se están llevando a cabo, en 2020 Ripley se convirtió en el primer retail de Chile en ser miembro de la Better Cotton, el programa de sostenibilidad de algodón más grande del mundo que tiene como objetivo mejorar el proceso de producción de esta materia prima, ayudando a disminuir el impacto medioambiental de su cultivo.
La etiqueta bajo la denominación RESPECT elabora prendas con materias primas más sustentables y nuevas tecnologías que ayudan a reducir el impacto medioambiental.