Durante años, los locales gastronómicos de Plaza Ñuñoa hicieron lo mismo que hace casi todo el comercio chileno con sus residuos orgánicos: los embolsaron, los sacaron a la vereda y los mandaron al relleno sanitario. Sin costo aparente, sin mayor cuestionamiento. Hoy, quince de esos locales están haciendo algo distinto. Y los números muestran que vale la pena.
Partió en 12 metros cuadrados con una madre modista y hoy opera tres puntos en Santiago, repara más de 2.000 prendas mensuales y atiende a 800 personas cada mes. Su fundador sostiene que reparar ropa es una respuesta concreta a la sobreproducción y al basurero textil del desierto de Atacama.
Windoors nació como un archivo personal de imágenes urbanas en Instagram y se convirtió en una propuesta editorial independiente que mezcla libros ilustrados, talleres y comunidad para reconectar a las personas con la arquitectura cotidiana de sus ciudades.
El programa, impulsado por Corfo Metropolitano y ejecutado por UC Davis Chile y Reciprocal, cerró su versión 2026 con emprendimientos biotecnológicos, plataformas predictivas y tecnologías para reducir pérdidas postcosecha.