Esta iniciativa busca entregar el 1% de los recursos empresariales destinados por las organizaciones asociadas a programas de alto impacto social. A través del beneficio del Servicio Nacional de Capacitación y Empleo (SENCE), las empresas pueden redirigir sus impuestos para capacitar a personas vulnerables.
Expertos y estudios estiman que la educación, la reducción de brechas y la reconversión laboral son algunos de los ejes principales para que Chile no quede rezagado en la adopción de tecnologías con miras al futuro cercano, y de hacerlo podría sumar hasta 13 mil millones de dólares al PIB.
De los once directores de la Asociación de tecnología más importante del país, desde ahora cinco son mujeres. Más de 70 socios, previamente inscritos, participaron de una votación electrónica, desde sus casas u oficinas a través de un correo electrónico privado y con una clave propia.