Una alianza entre INDAP y viña VIK demuestra que los productos campesinos pueden llegar a las mesas más exigentes del planeta, con identidad territorial y sabor local intactos.
Una quesera de 29 vacas en Peralillo. Una apicultora de Pichidegua. Un emprendimiento de mostazas artesanales en San Vicente de Tagua Tagua. Estos son algunos de los rostros detrás de la carta de la viña elegida mejor del mundo en 2025 —según el ranking The World’s 50 Vineyards— y que este miércoles celebró el Día Nacional de la Cocina Chilena con un mensaje claro: el lujo gastronómico tiene nombre y apellido campesino.
Queso macerado en carmenere, hecho en una parcela familiar
Alejandra Caris tiene 29 vacas lecheras y un emprendimiento que lleva el nombre de su abuela Enedina: Lácteos Dina. Desde su parcela en el sector Los Vascos de Peralillo, produce quesos semimaduros con merkén, orégano y ahumado —200 kilos mensuales van directo a VIK— y además elabora en exclusiva para la viña un queso macerado en Milla Cala, el ensamblaje insignia de carmenere, cabernet sauvignon, merlot, cabernet franc y syrah.
Su historia es parte de un convenio firmado en abril de 2023 entre VIK e INDAP para incorporar a pequeños agricultores y artesanos de la Región de O’Higgins como proveedores de los tres restaurantes de la viña —Pavilion, Milla Milla y Vik Zero— y su emporio.
Una alianza público-privada con impacto territorial
“El Día de la Cocina Chilena no existe sin el campo chileno y el campo no existe sin los pequeños agricultores. Mucho de lo que ocupamos en la cocina es producido por pequeños agricultores de todo el país, varios de los cuales hoy son jóvenes que se quedaron a vivir en el campo y que tienen productos de alta calidad para comercializar en los mejores mercados”, señaló Antonella Pecchenino, subdirectora nacional (S) de INDAP, durante la celebración.
El chef ejecutivo de la viña, Pablo Cáceres, preparó para la ocasión empanadas de horno con chancho en piedra, mariscal y mini humitas con ensalada hecha con 15 variedades de tomates de la huerta propia. “Los productores campesinos son protagonistas de los platos que preparamos los chefs y es nuestra responsabilidad darles visibilidad. Acá tenemos a un 90% de turistas extranjeros y les ofrecemos un lujo conectado con la tierra”, afirmó.
Una huerta con 250 especies y un héroe de la FAO
VIK no solo compra a productores locales: tiene su propia huerta agroecológica con 250 especies de frutas, hortalizas, hierbas y flores comestibles, asesorada por Delfín Toro, agricultor de San Vicente de Tagua Tagua reconocido por la FAO en 2020 como “Héroe de la Alimentación” en la categoría de líder comunitario. La viña fue fundada en 2004 por el noruego Alex Vik y alberga una bodega diseñada por Smiljan Radic, Premio Pritzker de Arquitectura 2026, en un parque de 4.300 hectáreas con vista de 360 grados.
Para Mónica Rodríguez, apicultora de Colmenares Moni Mony y otra de las proveedoras de la viña, la alianza ha sido transformadora: “Esta ha sido una gran oportunidad para que los pequeños productores agrícolas ingresemos a una vitrina tan importante”.
El mensaje del día es que la cocina chilena de alta gama no tiene por qué mirar hacia afuera para encontrar excelencia. La tiene a 200 kilómetros de Santiago, en una parcela familiar con 29 vacas y una receta heredada de la abuela.

