Más que ajustes puntuales, se trata de cambios estructurales que están redefiniendo cómo trabajan las personas y cómo las organizaciones se relacionan con su talento.
Comunicación efectiva, empatía, flexibilidad y aprendizaje continuo se posicionan como competencias decisivas en un contexto laboral marcado por el cambio, la diversidad y la transformación cultural.
Sigue en el ranking el aplazamiento de impuestos y cargas sociales (20%), tener apoyo económico directo del Estado (19%), calificar para préstamos y garantía estatales (16%); y aplazar pagos de facturas, como arriendo y electricidad (10%).
De acuerdo a un estudio de la consultora multinacional de RR.HH. Randstad, 75% de las empresas afirmó que mantendrá el teletrabajo una vez finalizada la crisis: 63% lo hará solo algunos días a la semana y 12% lo implementará a tiempo completo.
Asimismo, sólo 47% de los participantes señala que su firma dio cumplimiento a la Ley N° 21.015 durante el primer trimestre del año, 28% reconoce que no llegó a su 1% entre enero y marzo; mientras que 25% sostiene que “no sabe”.
Esto debido a que 5 de cada 10 personas afirma sentirse temerosa o inquieta por la llegada del virus al país. Por otro lado, 66% de los participantes cree que compañía tendría la flexibilidad necesaria para permitir que se ausente de la oficina si sospecha que tiene esta patología, que afecta principalmente el sistema respiratorio.