Mientras el mundo conmemora el Día de la Tierra, en Chile florece una esperanza concreta: la conservación desde lo privado. Fundación Tierra Austral ya ha protegido más de 21.600 hectáreas de ecosistemas únicos, sumándose al esfuerzo global por resguardar el 30% del planeta para 2030.
A los pies del volcán Calbuco se formalizó la conservación del Parque Valle Los Ulmos a través de la firma de un acuerdo de Derecho Real de Conservación. Gracias a este compromiso, la biodiversidad de esta área privada de más de 350 hectáreas, marcada por una importante presencia de anfibios y la restauración natural de sus bosques, se protegerá legalmente para siempre.
Viña Tarapacá donará anualmente a la fundación un porcentaje de sus ventas a través de 1% for the Planet, un reconocido movimiento global que canaliza recursos para el desarrollo de iniciativas de cuidado del medioambiente.
Esta nueva área privada protegida se enmarca en el proyecto Boldo a Cantillana de Fundación Tierra Austral, una iniciativa de conservación que busca proteger a perpetuidad los remanentes del ecosistema mediterráneo de la zona central del país.
Fundación Tierra Austral firmó un acuerdo de Derecho Real de Conservación (DRC) en Alihuen, una tierra inserta en el Santuario de la Naturaleza Humedales de la Cuenca de Chepu, en la Isla Grande de Chiloé.
El nuevo método de monitoreo, implementado por la empresa de tecnología genética ECOGEN, se realiza a través de la recolección de material genético dejado por especies en el entorno (agua y suelo) mediante procesos biológicos naturales.
A través del Derecho Real de Conservación, Fundación Tierra Austral, la primera garante de conservación de Chile, ha logrado crear casi una decena de nuevas áreas privadas que serán protegidas a perpetuidad a lo largo de todo el país.