El metano (CH₄) es responsable de alrededor del 30% del calentamiento global actual, y reducir sus emisiones es una de las formas más rápidas y efectivas de desacelerar el cambio climático.
Cada año, en Chile se pierden o desperdician cerca de 1,6 millones de toneladas de alimentos, lo que equivale al 20% de los alimentos disponibles desde la producción hasta el consumo en los hogares.