Según cifras del Programa de las Naciones Unidas por el Desarrollo (PNUD), a nivel mundial más de 800 millones de personas aún viven con menos de 1,25 dólares al día. Muchos de ellos no cuentan con acceso a alimentación y agua potable, y se enfrentan a diario a condiciones de pobreza multidimensional[1], que en la mayoría de los casos estanca el desarrollo de las nuevas generaciones.

En nuestro país los niños y niñas ingresan al sistema educativo, en promedio, cuando ya han cumplido los 5 años, esto a pesar de que la evidencia científica ha demostrado que entre los 0 y los 3 años, sientan las bases de su desarrollo como persona.