El 58% de los residuos que generamos en nuestras casas corresponden a orgánicos como son los restos de comida o cáscaras de fruta, sin embargo, se aprovecha menos del 1% de ellos.
En esta, su última cuenta púbica, destaca avances importantes en materias como: economía circular, carbono neutralidad al 2050, reconstrucción verde y biodiversidad.
La titular de Medio Ambiento destacó que “con la participación de la ciudadanía podremos convertir estos plásticos flexibles en nuevos productos y avanzar hacia un desarrollo sustentable y un Chile circular sin basura”. La ministra del Medio Ambiente, Carolina Schmidt, participó en el lanzamiento del proyecto piloto que tiene como objetivo impulsar el reciclaje de polipropileno flexible que se utiliza como envase o embalaje de múltiples productos de consumo masivo, como tallarines o galletas, y que actualmente es escasamente valorizado.
A través de una iniciativa público privada -en la que participan Agrosuper, Carozzi, Nestlé, Tresmontes Lucchetti y Walmart, con el patrocinio del Ministerio del Medio Ambiente, SOFOFA y ASIPLA-, se impulsó un piloto para comenzar a recepcionar el polipropileno flexible en diversos puntos limpios gestionados por TriCiclos y MSur.
Un proyecto responsable, pero ambicioso que permite hacernos cargo de más de 23.000 toneladas de plásticos de un solo uso que generan, al año, locales como restaurantes, bares, cafeterías y el delivery”.
Cinco de estos proyectos -financiados por el Ministerio del Medio Ambiente- se ejecutarán en establecimientos educacionales, teniendo un impacto directo en las comunidades educativas, y los otros se llevarán a cabo en comunidades y barrios, siendo un aporte real para la gestión ambiental de sus territorios.
La creación de de la primera norma de calidad de ruidos constituye un hito en la gestión del control de ruido ambiental en nuestro país, ya que permitirá determinar estándares máximos y generar acciones que establezcan niveles de ruido que permitan proteger la salud de la población.