Ernesto Gutiérrez, mecánico de Llolleo, es uno de los siete emprendedores que recibieron $2 millones del premio Cumple Tu Sueño 2026 de Fundación Banigualdad. Junto a él fueron reconocidas historias de personas que, tras accidentes, pérdidas o dificultades familiares, encontraron en el emprendimiento una forma de seguir adelante.
Ernesto Gutiérrez empezó a trabajar con motores cuando tenía 12 años. Con el tiempo fue mecánico, soldador y oxigenista. Hoy, a los 78, sigue trabajando en el taller que construyó durante décadas en su casa en Llolleo, aunque perdió progresivamente la visión y ya no distingue ni siquiera sombras.
Con el premio de $2 millones de Cumple Tu Sueño busca mejorar las condiciones de su taller y comprar un elevador que le permita trabajar sin bajar al subterráneo, luego de una caída que le provocó una grave lesión.
Ernesto es uno de los siete ganadores de la edición 2026 del premio de Fundación Banigualdad. Desde Coquimbo hasta Los Ángeles, los emprendedores reconocidos tienen edades, comunas y rubros distintos, pero comparten algo: frente a accidentes, pérdidas o cambios inesperados, encontraron en el emprendimiento una forma de seguir adelante. Cada uno recibió $2 millones para invertir en maquinaria, infraestructura o materiales.
Las otras seis historias
Camila Lagos, Santa Fe (Los Ángeles)
A los 19 años, un accidente cambió los planes de Camila Lagos. Tras años de rehabilitación, encontró en la manicure una nueva oportunidad y creó “Nails on Wheels”, emprendimiento que desarrolla desde su casa. Hoy atiende a decenas de clientas al mes con servicios de manicure permanente, kapping, soft gel, polygel y pedicure. Su meta es tener un espacio propio para su negocio.
Ernesto Gutiérrez, Llolleo
Comenzó a trabajar con motores a los 12 años y fue mecánico, soldador y oxigenista. Hoy, a los 78 años y pese a haber perdido progresivamente la visión (ya no distingue ni siquiera sombras), sigue trabajando en el taller que construyó durante décadas en su casa. Con el premio busca mejorar el taller y comprar un elevador para no tener que bajar al subterráneo, luego de una caída que le provocó una grave lesión.
Carolina Ibacache
Tras la muerte de su hijo Lucas, Carolina Ibacache encontró en la cocina una forma de ocupar su mente y mantener vivo su recuerdo. Así nació “Lelo di Lucas”, que ofrece dulces, tortas, desayunos, empanadas y otras preparaciones a pedido. En ese proceso también enfrentó la muerte de su padre y la separación de su pareja. Con el premio habilitará un taller detrás de su casa para desarrollar su negocio junto a su hija.
Elizabeth Calquín, San Miguel
Empezó vendiendo frutas para generar ingresos y poder cuidar a su hija Francisca, quien requiere atención permanente. El negocio creció y hoy vende abarrotes, leche, fórmulas y otros productos a precios accesibles. Sueña con comprar un furgón para transportar mercadería y, a futuro, dar trabajo a otras madres de hijos con necesidades especiales.
Claudio Cid, San Vicente de Tagua Tagua
Hace siete años, un accidente le provocó una lesión medular. Tras un largo proceso de recuperación, encontró en la impresión 3D y el aeromodelismo una nueva forma de desarrollarse. Hoy fabrica aviones a escala que combinan impresión 3D, electrónica y diseño, algunos con luces, pilotos y tren de aterrizaje retráctil. Con el premio reparará su impresora, comprará materiales y sumará nuevas máquinas para aumentar su producción.
Jorge Hernández
Después de años de largas jornadas en una carnicería, emprendió para pasar más tiempo con su familia, con un negocio de congelados, carnes, verduras y masas. En enero de este año, un accidente durante un viaje dejó a su esposa con paraplejia, y Jorge asumió un rol central en su cuidado mientras su hija sigue recuperándose. Con el premio habilitará un local en su casa para trabajar sin alejarse de ella.
Vanessa, Rengo
Emprender fue la forma que encontró para trabajar y, al mismo tiempo, acompañar a su hijo Santiago en su rehabilitación. Según relata, cuando el niño tenía seis meses fue hospitalizado por una infección urinaria y, durante la primera noche, sufrió una intoxicación por paracetamol que derivó en una falla multiorgánica. Como consecuencia, perdió ambas manos y parte de los dedos de los pies. Vanessa creó un carrito de comida casera para eventos y ahora quiere sumar un juego inflable y otras alternativas de entretención para ampliar su servicio.
Microcréditos, capacitación y acompañamiento
Cumple Tu Sueño es parte del trabajo que Fundación Banigualdad realiza durante el año con emprendedores de distintas regiones del país. Su modelo combina microcréditos, capacitación y acompañamiento a través de una metodología de grupos solidarios. A esto se suma la Academia Banigualdad, que entrega herramientas de desarrollo personal, finanzas y gestión del negocio.

