Este nuevo estándar, único en Chile, tiene como propósito elevar las buenas prácticas en restauración ecológica y asegurar que los proyectos forestales contribuyan de manera real, medible y duradera a los ecosistemas y comunidades locales.
Para los voluntarios, la experiencia es tan significativa como transformadora. “Ponerse al servicio del bosque es gratificante y revelador: uno no dimensiona la urgencia hasta que está aquí, plantando cada árbol”, compartió Camila López, participante de la edición 2025.
CONAF y Fundación Reforestemos reafirman su alianza estratégica para restaurar el corazón de la Patagonia, donde se plantarán, en esta primera etapa, más de 10.500 árboles nativos en áreas afectadas por el gran incendio que impactó al parque.
La iniciativa público – privada se encuentra en Isla Riesco, y contará en una primera etapa con la plantación piloto de 1.000 árboles nativos producidos en el Vivero Otway, sumándose a los más de 100.000 que se producen anualmente en el Vivero Reforestemos Aysén.