La industria vitivinícola es una industria sumamente compleja y a nivel global, enfrenta desafíos de alto impacto, sobre todo en relación al cuidado del medio ambiente.
En la época de los tumultuosos 60s y 70s la generación joven advertía: “nunca se debe confiar en alguien mayor a treinta”. Actualmente, parece que aplica lo opuesto, la vieja generación encuentra difícil confiar en alguien menor de treinta.
Los empresarios deben responder dos interrogantes: ¿qué pueden hacer los datos y las tecnologías digitales para resolver los problemas de mis clientes? Y ¿qué soluciones son valoradas por los clientes?, pues está claro que poner foco en aspectos que no valoran los clientes es un esfuerzo en vano.
En nuestro país los niños y niñas ingresan al sistema educativo, en promedio, cuando ya han cumplido los 5 años, esto a pesar de que la evidencia científica ha demostrado que entre los 0 y los 3 años, sientan las bases de su desarrollo como persona.