La investigación confirma que las familias chilenas reconocen el valor formativo del jardín infantil, pero que dicha valoración convive con tensiones culturales y condiciones materiales que terminan influyendo en la decisión de matrícula y asistencia.
El modelo productivo de AZA se basa en el uso de chatarra ferrosa como materia prima, la cual proviene tanto de residuos domésticos —como refrigeradores, cocinas o lavadoras— como de equipos industriales en desuso, maquinarias y vehículos.
La sesión de PEFC Chile y Diario Sustentable abordó casos reales, normativas vigentes y herramientas para construir mensajes ambientales claros, verificables y coherentes.