Banco de Chile y Desafío Levantemos Chile, junto a la Cámara Chilena de la Construcción de La Serena, iniciaron la limpieza del litoral y la entrega de herramientas e insumos a emprendedores del turismo, la agricultura y la ganadería afectados por la emergencia.
El borde costero de La Serena quedó cubierto de escombros tras el sistema frontal que golpeó a la Región de Coquimbo. Según el último reporte del Servicio Nacional de Prevención y Respuesta ante Desastres (SENAPRED), al cierre de julio la región registraba más de 13 mil personas damnificadas.
Sobre ese escenario se articuló un plan de acción impulsado por Banco de Chile y Desafío Levantemos Chile, junto a la Cámara Chilena de la Construcción (CChC) de La Serena, que combina dos frentes: la limpieza del litoral y el apoyo directo a pequeños negocios que perdieron su fuente de ingresos.
Seis kilómetros y 40 días hábiles
La CChC de La Serena estará a cargo del despliegue de maquinaria y personal especializado para retirar toneladas de escombros acumulados. La primera etapa abarca seis kilómetros entre el Faro Monumental de La Serena y el sector sur de la ciudad, con una proyección de extender los trabajos hasta Coquimbo en una segunda fase. La ejecución se estima en cerca de 40 días hábiles.
“Detrás de esta iniciativa hay cientos de personas que dependen de este borde costero para trabajar, emprender y sostener a sus familias. Recuperar este espacio es una responsabilidad. Es recuperar oportunidades, dignidad y desarrollo para toda la región”, señaló Giovanni Innocenti, presidente de la CChC de La Serena.
La iniciativa forma parte de la campaña de recaudación “Hoy la emergencia es el sistema frontal”, de Desafío Levantemos Chile, y apunta a dos fechas críticas para la economía local: Fiestas Patrias y la temporada estival.
Herramientas para volver a trabajar
El segundo componente del plan contempla la entrega de insumos, herramientas de trabajo y reparaciones menores a emprendedores afectados. La ayuda está dirigida principalmente a alojamientos y servicios gastronómicos, además de agricultores y crianceros.
Entre las beneficiarias está Rosa Flores, dueña del restaurante La Almeja Viuda, en Tongoy, que sufrió graves daños por las lluvias y los fuertes vientos. “Mi negocio es el principal sustento de mi hogar. Además, algunos de mis hijos, que actualmente estudian, vienen a realizar sus prácticas o a trabajar los fines de semana, lo que les permite aportar al proyecto, aprender y transmitir ese conocimiento a otros”, dijo.
María Victoria Martabit, gerente de Asuntos Corporativos y Desarrollo Sostenible de Banco de Chile, señaló que “detrás de cada emprendimiento hay familias, historias y comunidades que dependen de su capacidad de salir adelante. Por eso, en acción con Desafío Levantemos Chile, quisimos sumarnos de inmediato a esta iniciativa que permitirá recuperar el turismo y apoyar directamente a quienes han visto afectada su fuente de ingresos tras el sistema frontal. En Banco de Chile estamos comprometidos con el país, con el desarrollo de los emprendedores y con la reactivación de las economías locales. Con este trabajo conjunto buscamos contribuir a que la Región de Coquimbo pueda dar vuelta la página, reactivar su dinamismo y afrontar con optimismo una temporada tan importante como Fiestas Patrias y el próximo verano, fortaleciendo una actividad turística fundamental para miles de familias de la zona”.
El apoyo al emprendimiento es uno de los pilares del foco estratégico compromiso con Chile de Banco de Chile, a través de su Programa Pymes para Chile, y también uno de los ejes de trabajo de Desafío Levantemos Chile.
La Pampilla suspendida y el peso del turismo
El presidente de Desafío Levantemos Chile, Nicolás Birrell, destacó la importancia de actuar con rapidez para acelerar la recuperación de la región. “Cuando las emergencias golpean a nuestro país, la economía local no puede esperar. En la Región de Coquimbo, el turismo y los emprendimientos son el corazón de miles de familias. Hay que actuar con sentido de urgencia para que las personas puedan volver a trabajar, recibir visitantes y enfrentar con más fuerza una temporada tan importante como Fiestas Patrias. Cuando el sector privado, las organizaciones sociales y las autoridades trabajamos juntos, logramos soluciones rápidas que ayudan a reactivar la economía local y permiten que las comunidades recuperen su capacidad de salir adelante lo antes posible”, sostuvo.
La Cámara de Comercio y Turismo de Coquimbo valoró la iniciativa, considerando que la suspensión de la tradicional fiesta de La Pampilla dejó a la región sin uno de sus principales motores económicos de septiembre. “Toda la zona costera es demasiado relevante para nosotros, no es que con esto se beneficie solo a un grupo de personas, sino que es la imagen de toda la región”, indicó Laura Cerda, presidenta de la Cámara de Turismo de la Región de Coquimbo.
El gobernador regional, Cristóbal Juliá de la Vega, afirmó que “la Región de Coquimbo ya está lista para recibir a todos los turistas que año a año disfrutan de nuestra gastronomía, hostelería, de nuestra gente, de nuestra cultura y tradiciones”. Y recalcó: “Nos estamos levantando y estaremos disponibles para tener la mejor oferta turística”.
En paralelo, el Gobierno anunció recientemente un conjunto de medidas para incentivar la llegada de visitantes y apoyar la recuperación del turismo en los próximos meses.

