La Municipalidad de Maipú, Photio y WOM lanzaron “Maipú se pinta de Alegría”, un programa que interviene las fachadas de 60 locales del centro cívico con una pintura que degrada gases contaminantes. La compensación estimada llega a 44.720 kilos de CO2 al año.
El centro cívico de Maipú tendrá una nueva cara y, de paso, una función que no estaba en el guion de una remodelación urbana: purificar el aire.
La Municipalidad de Maipú, junto a Photio y WOM, dio inicio al programa “Maipú se pinta de Alegría”, una iniciativa que interviene 2 mil metros cuadrados correspondientes a las fachadas de 60 locales comerciales del centro cívico de la comuna. El objetivo declarado es doble: recuperar el espacio público y fortalecer el comercio local.
La particularidad está en el material. A través de esta alianza público-privada, las superficies intervenidas se transforman en purificadores de aire gracias a una nanotecnología incorporada en la pintura, que replica el proceso de la fotosíntesis mediante radiación solar. Según la empresa, cada metro cuadrado pintado tiene una capacidad purificadora equivalente a la de dos árboles.
En cifras, el programa permitirá compensar aproximadamente 44.720 kilos de CO2 anuales, una reducción equivalente a la energía consumida al cargar más de 5,4 millones de smartphones de manera simultánea.
Un centro cívico como pieza de planificación
Desde el municipio, la intervención se enmarca en una hoja de ruta más amplia. “Nosotros estamos impulsando el Plan Maipú Ciudad 2030, que es pensar en cómo queremos que sea Maipú, cómo soñamos que sea para sus habitantes y en ese sentido el Centro Cívico es un lugar simbólico del desarrollo de nuestros vecinos y vecinas, es un lugar fundamental. El desarrollo comercial y económico de nuestro centro es prioritario y queremos marcar un precedente en cómo esperamos relacionarnos con los locatarios y el comercio que está en torno a él”, señaló Nishme Zafe, directora de DIDECO de la Municipalidad de Maipú.
Fachadas como “mini bosques”
Photio, la empresa chilena detrás del aditivo, explica el mecanismo en términos de degradación química. “Estamos aplicando photio, el cual es un aditivo que al contacto con la luz, promueve la degradación de gases contaminantes. Por ende, transformamos cada fachada, cada edificio, directamente en un mini bosque dentro de Maipú. En este caso, vamos a estar generando un impacto equivalente a 4.000 árboles maduros, pintando 2.000 metros cuadrados de fachadas”, añadió Matías Moya, gerente general de Photio.
A través de las intervenciones, el programa busca renovar la fachada del centro cívico y, al mismo tiempo, demostrar cómo la tecnología puede transformar los barrios en espacios más sostenibles para la comunidad.

