El Magellan Discoverer zarpó este domingo 19 de abril desde las dependencias del astillero ASENAV en Valdivia y completó su primera navegación por el río Calle Calle. No fue una prueba menor: la embarcación de 94 metros de eslora, 17,2 metros de manga y 30,5 metros de altura tuvo que forzar la apertura del Puente Cau Cau a un ángulo de 30 grados —dos grados más de lo habitual— para cruzar bajo el viaducto. Cientos de habitantes de la ciudad presenciaron en vivo un hito que no tiene precedentes en el continente: el primer crucero de lujo híbrido-eléctrico desarrollado en América.
Semanas de coordinación para dos grados de diferencia
La maniobra no fue improvisada. Semanas antes, ASENAV realizó pruebas técnicas con sus embarcaciones Trehuaco y Meridian para validar que el paso bajo el Puente Cau Cau era factible con las dimensiones del Magellan Discoverer. La coordinación involucró a la autoridad marítima y al Ministerio de Obras Públicas de Los Ríos. Según Carlos Kuschel, ingeniero de diseño de ASENAV, el desafío era de “alta complejidad” y requirió planificación detallada antes de que la nave tocara el agua del Calle Calle.
Un barco diseñado para no dañar lo que va a explorar
El Magellan Discoverer fue encargado por Antarctica21, operadora magallánica pionera en el turismo de aerocruces en la Antártica. El barco fue concebido desde el inicio con un perfil ambiental exigente: su sistema de propulsión híbrido diésel-eléctrico reduce emisiones de CO₂, minimiza el ruido submarino —un factor sensible en ecosistemas polares— y optimiza el consumo energético en cada tramo de navegación.
IMO Tier III: el estándar más exigente del mundo
Cuenta con certificación IMO Tier III, el estándar internacional más riguroso vigente para embarcaciones en materia de emisiones. Por ese conjunto de atributos, el proyecto recibió el máximo galardón en la categoría Naturaleza y Biodiversidad de los Premios Iniciativas Sustentables 2025, antes incluso de completar su construcción.
Ingeniería chilena como argumento industrial
“El Magellan Discoverer es un crucero único, construido con ingeniería 100% chilena y equipado con una tecnología de propulsión híbrida-eléctrica sin comparación dentro del continente”, afirmó Fernando Rodríguez, gerente general de ASENAV. El ejecutivo vinculó el proyecto al Plan Nacional Continuo de Construcción Naval, política orientada a consolidar capacidades industriales locales y posicionar a Chile como referente en el sector naval global.
500 personas, 27 meses, una sola embarcación
Desde Antarctica21, su CEO Verónica Peragallo celebró el resultado como la concreción de un esfuerzo colectivo entre el astillero, los armadores y los equipos técnicos de la compañía. La operadora, que basa su modelo en la combinación de vuelos charter con cruceros de expedición polar, ve en la nueva nave el instrumento para fortalecer su operación antártica bajo un estándar de sostenibilidad más alto.
Lo que viene: mar abierto y entrega en septiembre
La navegación de este domingo fue una etapa previa a las pruebas en mar abierto, donde se evaluará el desempeño real del sistema propulsivo, la maniobrabilidad y el funcionamiento de todos los sistemas bajo condiciones oceánicas. Completadas esas pruebas, el barco retornará a la planta número 2 de ASENAV para terminar su construcción. La entrega a Antarctica21 está prevista para septiembre de 2026.
Más de 500 personas trabajaron durante 27 meses para llegar a este domingo. El Magellan Discoverer cruzó sus primeros puentes. Lo que sigue es el mar abierto.

