Desde la bodega de vinos de la viña Miguel Torres en Curicó, donde reposan las vasijas de madera y concreto que guardan sus mejores vinos, Eduardo Jordán habla con la claridad de alguien que lleva años leyendo el clima, el suelo y las plantas antes de tomar cualquier decisión. Como enólogo jefe de la bodega, ha visto cómo el cambio climático adelantó 30 días la cosecha del año 2020 y cómo eso obligó a reescribir los manuales de trabajo.
El fundador de Familia Torres recibió la máxima distinción ciudadana de Curicó en una ceremonia histórica. Solo la segunda vez que la ciudad otorga este reconocimiento.
El inicio anticipado de la cosecha, junto a condiciones climáticas diversas en el país, marcan una temporada que combina adaptación, experiencia y nuevas oportunidades para la industria vitivinícola.
Miguel Torres Chile, reconocida viña del Valle de Curicó, fue elegida en el primer lugar de la categoría “Mejor Experiencia Enoturística” Región del Maule, entregado por los Premios Enoturismo Chile 2022, gracias alas votaciones de seguidores, amantes del vino y público general participante a lo largo del país.
Para Miguel Torres Chile es de mucha importancia trabajar en que la huella que se deja en el planeta sea cada día más pequeña, teniendo como foco conseguir algún día el concepto ideal de Carbono Neutral, es decir, que la ecuación entre Gases de Efecto Invernadero (GEI) generados y los mitigados, llegue a cero.
Desde la bodega familiar situada en el Valle de Curicó adelantan estimaciones de la actual cosecha, calificándola como una temporada que, si bien requirió de un monitoreo más dedicado que lo habitual, sobre todo luego de las heladas primaverales y las inéditas lluvias ocurridas en enero pasado, se viene auspiciosa particularmente para los vinos de guarda.
La bodega familiar ha logrado situarse en la esfera del vino como uno de los referentes del Fair Trade. Reconocimiento que comienza a cobrar fuerza cuando en 2010 obtiene la certificación de Santa Digna, su primera línea de vinos en el país.