Científicos de la ULagos y UACh, sede Puerto Montt, lograron estudiar en terreno los efectos del cambio climático en macroalgas antárticas y de los patógenos asociados a estas especies.
“Chile cuenta con condiciones climáticas excepcionales para realizar observación astronómica y, por eso, pensamos que el país es uno de los ojos principales para ver el universo que tiene la humanidad”, considera el Director del Centro de Estudios Interdisciplinarios en Astrofísica y Ciencias Espaciales (CIRAS) de la Usach.
Este tesoro natural administrado por la Universidad de la Frontera, posee 408 hectáreas, está ubicado a apenas 12 kilómetros al noroeste de Temuco, en la Región de la Araucanía y representa además el último remanente del bosque nativo original del valle central en la zona sur.
Científicos destacan necesidad de estudiar las formas de alimentación que tienen las microalgas tóxicas para mantener un bloom por largo tiempo, considerando las nuevas variables ambientales generadas por el cambio climático.