Nestlé anunció un nuevo Centro de Investigación y Desarrollo (I+D) en América Latina para innovar para y con los consumidores de la región, mientras aprovecha las capacidades globales de ciencia y tecnología de la compañía.
El estudio reconoció los avances de la empresa en la medición y reducción de su huella de carbono, contribuyendo a la mitigación de los efectos de los gases de efecto invernadero.
El estudio también refleja que la pandemia dejó secuelas en los hábitos alimentarios, y que existe una creciente preocupación ante eventuales trastornos en la conducta alimentaria de niños y adolescentes.