La iniciativa, creada por la Regenerative Viticulture Foundation, se lanzó en el Fundo Idahue de Viña Concha y Toro, en el Valle de Colchagua. Participan Empresas B, Fundación Chile, INIA, Transforma Cambio Climático de Corfo y Manomet Conservation Sciences.
Un bloque de viñedo. Eso es todo lo que pide el One Block Challenge para empezar. La propuesta consiste en trabajar sobre un área específica de cada campo para observar, medir y comprender de manera rigurosa el funcionamiento real de sus ecosistemas, en vez de aplicar teorías de forma abstracta.
Viña Concha y Toro es parte del lanzamiento en Chile de la iniciativa junto a Empresas B y diversas organizaciones participantes, entre ellas Fundación Chile, INIA, Transforma Cambio Climático de Corfo y Manomet Conservation Sciences. El programa fue creado globalmente por la Regenerative Viticulture Foundation y busca movilizar al sector vitivinícola para implementar, medir y compartir prácticas de agricultura regenerativa.
El lanzamiento se realizó en el Fundo Idahue, en el Valle de Colchagua, donde representantes de distintas empresas de la industria compartieron conocimientos, herramientas y experiencias en torno a la agricultura regenerativa y su aporte frente a los desafíos ambientales y climáticos.
Qué se mide
Los indicadores definidos incluyen la compactación e infiltración del suelo, la presencia de lombrices y la biodiversidad local. Con ellos se establece una línea base que permite evaluar con datos duros, a lo largo del tiempo, el impacto directo de las prácticas regenerativas implementadas.
“One Block Challenge es una oportunidad para avanzar desde la medición y el aprendizaje compartido, generando conocimiento que nos permita seguir mejorando la salud de nuestros suelos y la biodiversidad de nuestros campos sin perder de vista la productividad agrícola. Lo más relevante es que este desafío reúne a distintos actores de la industria en torno a un objetivo común”, señaló Valentina Lira, gerente de Sustentabilidad de Viña Concha y Toro.
Comparar entre viñas, no solo dentro de cada una
El componente colaborativo es parte del diseño. Las mediciones permiten que empresas distintas contrasten resultados sobre un mismo set de indicadores.
“Sumarnos al One Block Challenge es una oportunidad clave para trabajar junto a otras viñas con una mirada colaborativa sobre un desafío ambiental común. Como industria, entender la salud de los suelos y la biodiversidad requiere pasar a la acción concreta en el terreno; por eso este proyecto es tan valioso, ya que nos permite comparar aprendizajes, medir el impacto real de nuestras prácticas regenerativas y avanzar unidos hacia una vitivinicultura más sustentable”, destacó Josefina Astaburuaga, Head of Impact de Viña Montes.
Con la iniciativa, Viña Concha y Toro y Empresas B buscan impulsar una conversación y una acción concreta sobre el futuro de la vitivinicultura, promoviendo la colaboración entre distintos actores para avanzar hacia sistemas agrícolas más saludables y resilientes.

