Con más de 30 años de trayectoria, Simón de Cirene se ha consolidado como una corporación sin fines de lucro dedicada a acompañar a organizaciones sociales, fundaciones y emprendedores en el fortalecimiento de su gestión.
De cara a 2026, distintas industrias proyectan una agenda marcada por la consolidación de estándares ESG, la adaptación al cambio climático, la economía circular, la innovación tecnológica y un foco creciente en las personas y los territorios.
“Las empresas no quiebran por ventas, quiebran por caja. Entender eso fue clave para asumir este compromiso”, explicó Cristóbal Aravena, líder de Propósito y Relaciones de Abastible, durante una conversación realizada en terreno en una edición especial del Club de la Sustentabilidad, desarrollada en alianza con Simón de Cirene.
En un contexto marcado por la crisis climática, la escasez hídrica y una creciente demanda por modelos de desarrollo más justos, la relación entre minería y territorio se ha convertido en uno de los principales desafíos para la sostenibilidad en Chile.