Tras la quiebra que siguió a la crisis de 1982, los hermanos Jorge y Álvaro Jadue reconstruyeron desde cero la empresa fundada por su padre y sus tíos. Hoy la marca suma cerca de 80 puntos de venta entre Chile y Perú, cerca de 600 trabajadores, y enfrenta los desafíos del e-commerce, la baja natalidad y la inteligencia artificial.