Maersk cuenta con un compromiso para reducir su huella de carbono para el 2030, con el objetivo de alcanzar cero emisiones netas en 2040 en todas sus operaciones.
El diseño permite un 20% más de eficiencia energética por contenedor transportado, en comparación con el promedio de la industria para embarcaciones de este tamaño.
Para 2050, las cadenas de suministro globales deberán estar libres de carbono. La industria logística global emite más de 3.5 Gigatoneladas de CO2 al año, y sus emisiones representan cerca del 8% del total mundial.