El psicólogo lleva 25 años trabajando en temas de pobreza y exclusión. Aquí describe el perfil de las cocinas comunitarias, más conocidas como ollas comunes, que se activaron en todo Chile a raíz de la pandemia y que Hogar de Cristo apoyó. “Las cocinas son una respuesta de la propia comunidad ante una dificultad que enfrentan sus vecinos”, dice.

Esta iniciativa busca ayudar a los distintos grupos con los que las fundaciones trabajan: familias de campamentos, villas de blocks y cités por parte de TECHO-Chile; adultos mayores y familias de lactantes y párvulos, de niños y jóvenes con rezago escolar y de personas con discapacidad mental que atiende el Hogar de Cristo; y Bancos Comunales de sectores vulnerables de Fondo Esperanza.