Incluso los lugares más remotos pueden verse amenazados por una contaminación invisible. Así lo reveló una expedición científica en el mar interior de Chiloé, donde investigadores detectaron residuos plásticos flotando en zonas clave para la biodiversidad marina.
La temporada invernal trajo consigo un fenómeno que se repite cada año en la zona central: el aumento sostenido de material particulado en el aire. Según explica Zoë Fleming, investigadora del Centro C+ de Ingeniería de la Universidad del Desarrollo (UDD), desde mayo los niveles de PM2.5 y PM10 han ido en ascenso debido a la combinación de emisiones urbanas y condiciones meteorológicas adversas.
La publicación, impulsada por el Centro IDEAL de la Universidad Austral de Chile, invita a recorrer en imágenes los ambientes marinos y de agua dulce del país, desde el norte hasta la Antártica.