La organización ha priorizado que la emergencia no interrumpa el año escolar de cientos de niños, destinando parte importante de los recursos recaudados a la recuperación de infraestructura educacional.
“El pilpilén es una especie muy sensible a cualquier alteración del entorno. Que los polluelos lleguen a esta etapa habla de la importancia de respetar las zonas de nidificación y de cómo el cuidado del territorio puede marcar la diferencia”, señaló Diego Urrejola, director ejecutivo de Fundación Cosmos.
La iniciativa integró tutorías de lectura en trabajos de verano de colegios y universidades en más de 10 comunas del país, consolidando un modelo educativo con impacto medible en contextos rurales y vulnerables.