La empresa B ajusta su estructura para separar el liderazgo estratégico del operativo. Lagos, hasta ahora directora de Impacto y socia, queda a cargo de la operación; el cofundador Sebastián Rodríguez pasa a la presidencia ejecutiva. En carpeta: profundizar en las regiones donde ya opera, profesionalizar el mentoring y abrir nuevos espacios de comercialización para emprendedores.
Después de 14 años de trayectoria, Emprediem inició una nueva etapa con cambios en su estructura de liderazgo. A partir del 1 de agosto, Valentina Lagos asume como gerenta general, mientras que Sebastián Rodríguez, cofundador de la organización, pasa a ejercer como presidente ejecutivo.
Lagos, hasta ahora directora de Impacto y socia de Emprediem, estará a cargo del liderazgo operativo y de consolidar una nueva etapa de crecimiento, con foco en ampliar el alcance de un modelo que conecta a grandes empresas, emprendedores y sector público para desarrollar proyectos de relacionamiento comunitario, sostenibilidad y desarrollo territorial.
“Entramos en una etapa de escalamiento inteligente. Durante estos años desarrollamos metodologías, construimos alianzas de largo plazo y demostramos que este modelo genera resultados. Ahora el desafío es multiplicar ese impacto sin perder lo que nos caracteriza: el trabajo en terreno y la medición rigurosa”, afirma Valentina Lagos.
El nuevo rol de Rodríguez estará enfocado en fortalecer el desarrollo institucional de la organización, generar nuevas alianzas estratégicas y acompañar su crecimiento.
“Este cambio responde a la evolución natural de Emprediem. Hoy necesitamos distinguir con mayor claridad el liderazgo estratégico del operativo para seguir creciendo. Mi foco estará en construir alianzas de largo plazo con empresas e instituciones, mientras Valentina liderará el desarrollo de la organización y la ejecución de nuestra estrategia”, señala Rodríguez.
Un modelo de mercado real, no de talleres
En un ecosistema donde la formación y los talleres son la norma, Emprediem se diferencia con un modelo de mercado real. La organización se posiciona como socio estratégico de corporaciones que buscan transformar el relacionamiento comunitario en oportunidades de negocio concretas.
A través de la gestión de canales de venta físicos y digitales, curatoría de productos, ferias, rutas comerciales y programas de regalos corporativos con identidad local, la empresa B no solo capacita a los emprendedores: habilita espacios de comercialización dentro de la cadena de valor de las grandes empresas, con un impacto económico directo y medible.
Para Lagos, los desafíos de sostenibilidad también son una oportunidad para fortalecer la competitividad de las compañías.
“Muchas veces se piensa que la sostenibilidad es un desafío ambiental o de cumplimiento. Nosotros creemos que también es una oportunidad para hacer mejores negocios. Cuando una empresa desarrolla proveedores locales, fortalece una comunidad de emprendedores o incorpora innovación desde el territorio, no solo genera impacto social: también construye una cadena de valor más resiliente, competitiva y preparada para el futuro”, sostiene.
Las prioridades de la nueva etapa
El 2025 cerró como un año de crecimiento para Emprediem, con proyectos ejecutados en cinco regiones del país y ocho nuevas alianzas con organizaciones como CMPC, BCI, Banco Falabella y Mallplaza.
Entre las prioridades de esta etapa están profundizar el trabajo en las regiones donde hoy opera, profesionalizar el mentoring, lanzar la primera aceleradora chilena de emprendimientos de triple impacto y abrir nuevos espacios de comercialización.
Como parte del mismo proceso, la organización constituyó durante 2026 su Consejo Estratégico, desarrollado junto a Consejo 360, e incorporó a Katherine Krause y Gonzalo Ceballos para acompañar la estrategia de crecimiento.
“Queremos que cuando una empresa enfrente desafíos de sostenibilidad, busque fortalecer su cadena de valor o necesite construir una relación más sólida con las comunidades, piense en Emprediem. Nuestro propósito es ser el puente que conecta a las empresas con comunidades de emprendedores capaces de generar valor compartido e impacto medible”, concluye Lagos.

