Recybatt: recuperan componentes y metales de pilas desechables para ser reutilizarlos como materia prima en otras industrias
Emprendimiento

Recybatt: recuperan componentes y metales de pilas desechables para ser reutilizarlos como materia prima en otras industrias

Quizás cientos de veces hemos escuchado que una pila alcalina puede contaminar más de 167 mil litros de agua y, aunque esta información nos preocupa, aún es difícil de encontrar alternativas sustentables de gestión.

La solución más habitual es un confinamiento final seguro en rellenos de seguridad, pero Recybatt busca cambiar este modelo, recuperando sus componentes y metales para reutilizarlos como materia prima en otras industrias.

Recybatt comenzó como idea hace 3 años cuando Daniela Vergara Feliú, fundadora y CEO, gestionaba campañas de reciclaje en una compañía. En esa etapa se dio cuenta de la cantidad de pilas que generaba, lo contaminantes que podían llegar a ser y que no había alternativa de tratamiento sustentable.

Con esta experiencia, Daniela decidió tomar este problema en sus manos y comenzó un proceso de investigación que la llevó a buscar experiencias en otros países para conocer alternativas de tratamiento y procesos que pudieran ser aplicables a este residuo.

El proceso tomó 3 años de prueba y error, pero el 2019 realizaron un estudio junto a la Universidad de Atacama para desarrollar un prototipo a escala de laboratorio con el que pudieron recuperar el zinc y el manganeso con un 99% de pureza. Estos componentes recuperados son reutilizados como materia prima para galvanizar metales y fabricar pigmentos para pinturas industriales, entre otros.

Así con el apoyo del programa Huella de StartUp Chile, aceleradora para proyectos de triple impacto, obtuvieron financiamiento con el cual esan habilitando la primera planta de reciclaje de pilas de Chile con el objetivo de reciclar pilas desechables, recuperar este pasivo ambiental, valorizarlo y generar oportunidades laborales para mujeres en situación de vulnerabilidad.

Daniela Vergara Feliú, fundadora y CEO señaló que “el principal impacto es la minimización de las externalidades ambientales y sociales asociadas al tratamiento que reciben actualmente las pilas. Actualmente estamos ad portas de habilitar la planta y buscando apoyo de empresas para implementar un piloto de recolección de pilas en los Parques Nacionales con CONAF de la tercera región”, agregó al emprendedora.

El 2020 fueron seleccionados dentro de los 500 mejores proyectos socioambientales por los Premios Latinoamérica Verde lo que les ha abierto muchas puertas

Actualmente el equipo está conformado por Felipe Fortt, supervisor de procesos; Valery Hernández, a cargo de los permisos; Valentina Aguirre en el área de finanzas; Francisca Cabello en Marketing.