El reciclaje se ha convertido en un imperativo global como una forma de reponer recursos preciosos y reducir el desperdicio. Todos somos conscientes de que podemos reciclar artículos como periódicos, vidrio, botellas de plástico y latas de aluminio, pero ¿qué pasa con artículos más grandes como piezas de automóviles, metales y materias primas?