Cerca de 3 mil 500 personas serán beneficiadas con la innovación “made en Chile” que sanitiza agua a través de una revolucionaria tecnología, haciéndola segura para el consumo humano.
“En Chile hoy el agua tiene dueño antes de que empiece a correr. Por esto, nuestro territorio se está secando. Actualmente el 98% del agua que existe en el país es de uso de industrias privadas, y solo el 2% restante es para el consumo de la población que vive en Chile”, enfatizan en Greenpeace.