“Nuestros residentes requieren atención especializada y constante: alimentación, cuidados profesionales, salud y mantención de espacios adaptados. Este esfuerzo implica un costo que no podemos cubrir sin la ayuda de la comunidad”, explicó Felipe Saul, gerente de la Red de Hogares de la Fundación.
Estos espacios no solo entregan microcréditos y capacitaciones, sino que también ofrecen una red de apoyo humano y solidario que ha sido clave en la superación de múltiples desafíos personales y profesionales
¿Qué recuerdas de tu primera vez… jugando en el barro, haciendo una torre de bloques o escuchando un cuento? Hoy, para muchos niños y niñas, esa “primera vez” ocurre frente a una pantalla. Y eso, según expertos, nos llama a una urgente reflexión.