La iniciativa se basa en un modelo de Contratos de Impacto Social (CIS), en el que los programas reciben financiamiento solo si cumplen con los objetivos trazados, garantizando así eficiencia, transparencia y resultados concretos.
El informe muestra que un 61% de las personas se preocupa activamente por las condiciones de vida de las gallinas ponedoras, mientras que 6 de cada 10 estaría dispuesto a cambiar su lugar de compra con tal de acceder a huevos de gallinas libres de jaula.