Esta actividad, genera mucha pasión en las personas que la practican por varias razones: promueve una actividad con un sentido de protección y conservación en los destinos, además del desafío de capturar un pez con una mosca, practicar y mejorar la técnica de lanzamiento, y la posibilidad de conectarse con la naturaleza de estos prístinos lugares.
Para lanzarse en una aventura con el objetivo de estar en contacto con estos magnos mamíferos y diversa fauna marina por el Estrecho de Magallanes, hay que armarse de ánimo, muchas ganas y algo de paciencia. ¿El destino? El Parque Marino Francisco Coloane y las majestuosas ballenas jorobadas.