Por Marcela del Barrio, Directora Gestión de Personas de Sodexo B&I.

Hace varias semanas hemos visto a través de redes sociales y ciertas noticias publicadas en medios, una de las mayores desigualdades que está evidenciando la pandemia del Covid-19: la inequidad en la división de los roles domésticos, en paralelo a la realización del teletrabajo y el encierro en las cuarentenas.

En la actualidad, una de las mayores huellas que deja una compañía es el impacto que ésta produce en su entorno. Es por ello que, hoy en día, existe la necesidad de generar empresas responsables que sean sostenibles en el tiempo.

De acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 74,2% de la población chilena tiene sobrepeso u obesidad. Esta condición de salud trae consigo una serie de enfermedades asociadas, como hipertensión y diabetes, entre muchas otras, lo que, a su vez, genera un gasto sanitario anual en el país de 1.692 millones de dólares. Esta cifra representa un 6,7% del total en atención médica en Chile, según el Ministerio de Salud.

Las crisis sociales se presentan como consecuencia de situaciones no atendidas o demandas no resueltas a tiempo y, como empresa, debemos mirar hacia la raíz del problema y evaluar en qué medida este descontento social está presente también en lo interno de la organización, algo que nos permitirá ir un paso adelante y trabajar en soluciones.