La multinacional fue galardonada en la categoría de reciclaje por la conversión de material de desecho en combustible. Ésta trabaja hace más de una década en soluciones sostenibles para la industria acuícola, proporcionando unas 15.000 toneladas métricas de redes de HDPE, lo que se traduce en una reducción de 73,5 millones de kilogramos de CO2 equivalente, en comparación con las redes de nailon.
En la versión de este año del Sello de Eficiencia Energética, la empresa obtuvo además el premio al Transporte Eficiente y Electromovilidad junto a reconocimientos en eficiencia energética en la categoría Gold en 11 instalaciones productivas.
Fue seleccionada entre 40 iniciativas privadas revisadas en América latina y el Caribe, resaltando por su trabajo asociativo público-privado-académico de más de 20 años y la evidencia científica generada por su programa Escuela Saludable implementado en Chile y México.