Con estas innovaciones, Chile avanza hacia un transporte público más ágil y seguro, alineándose con estándares de ciudades líderes en movilidad urbana.
El instrumento alcanzó uno de los mejores resultados de su historia en adopción empresarial, hito que se suma a la extensión de su vigencia por diez años, hasta 2035, anunciada el año pasado.
Uno de los principales atributos de Velvet es su arquitectura optimizada, que le permite operar en infraestructuras más ligeras, incluyendo GPUs de última generación, reduciendo significativamente el consumo energético y la huella de carbono, sin sacrificar precisión ni velocidad de procesamiento.