La comuna lanzó un programa de revalorización de residuos orgánicos que transforma desechos domiciliarios en compost, devolviéndolos a los vecinos como parte de un modelo de economía circular con impacto local.
El recinto cuenta con salas de clases, biblioteca, comedor, patio techado, área de juegos, sala PIE para integración escolar y oficinas, con accesibilidad y aislación térmica incorporadas desde el diseño. No es una solución de emergencia: es infraestructura pensada para quedarse.
"Nos Compostamos Bien II" trabajará con 600 organizaciones territoriales y 200 establecimientos educacionales, en una inversión superior a los mil millones de pesos.