Un huemul macho adulto volvió a su hábitat natural en el sector de Las Horquetas, aledaño al Parque Nacional Cerro Castillo, en la región de Aysén. No es una liberación más: es la primera alta médica del recién inaugurado Centro de Rescate y Rehabilitación del Huemul, el único en Chile dedicado exclusivamente a esta especie, símbolo patrio y en peligro de extinción.
El ejemplar llegó al centro con abscesos causados por Corynebacterium pseudotuberculosis, una bacteria transmitida por ganado doméstico que provoca linfadenitis caseosa, diagnosticada por primera vez en el Parque Nacional Cerro Castillo en 2015. Había recibido terapia en vida silvestre sin resultados, lo que llevó al Servicio Agrícola y Ganadero (SAG) a trasladarlo al centro para un tratamiento prolongado, algo que hasta octubre de 2025, cuando se inauguró el recinto, simplemente no existía en el país. El equipo veterinario de Fundación Rewilding Chile confirmó que el huemul respondió de forma óptima y coordinó su liberación con el SAG.
El dato de fondo explica por qué este caso importa más allá de un solo animal: se estima que sobreviven cerca de 1.500 huemules entre Chile y Argentina, apenas un 1% de su población original, y el 10% de esa población se concentra justamente en Cerro Castillo. El propio origen de la enfermedad está ligado al pasado del predio donde hoy opera el centro: hasta 2019 fue terreno de ganadería extensiva, y el pastoreo de miles de cabezas de ganado, junto con cercos y caminos que fragmentaron el hábitat, favoreció la transmisión de agentes infecciosos desde el ganado doméstico hacia la fauna silvestre.
Para Sebastián Riestra, coordinador de Vida Silvestre de Fundación Rewilding Chile, el caso funciona como prueba de concepto: “Que un huemul que estaba con una patología grave, transmitida por el ganado doméstico, hoy haya sido recuperado en el centro y pueda volver a la libertad en mejores condiciones a las que tenía cuando ingresó, nos abre un camino de alegría y de pensar que sí podemos recuperar a esta especie, con trabajo directo, generando resultados concretos”. Guillermo Díaz, encargado de Recursos Naturales de SAG Aysén, coincide en que el centro llena un vacío histórico: durante años trabajaron en rehabilitación sanitaria sin contar con un lugar para tratamientos prolongados, y esperan que este primer paciente sea uno de muchos.
El centro no es un proyecto aislado. Forma parte del “Corredor del Huemul”, una estrategia de conservación impulsada desde 2023 por Fundación Rewilding Chile junto al Ministerio de Agricultura, CONAF y el SAG, que busca conectar poblaciones fragmentadas de huemules a lo largo de los Andes. Para operar, el recinto debe estar inscrito en el Registro Nacional de Tenedores de Fauna Silvestre del SAG, conforme a la Ley de Caza 19.473, que regula estos espacios como zonas de tránsito hacia la reinserción de fauna silvestre afectada por actividad humana.
Como resume Riestra, la aspiración va más allá de este primer caso: “Ojalá volvamos a tener más liberaciones y que en un futuro no muy lejano estemos hablando de que las poblaciones de huemules se han recuperado, que hay más individuos y que ya no está en peligro de extinción”.

