Cirkla es responsable de la gestión integral de los residuos recolectados, manteniéndolos bajo su custodia hasta su clasificación final y su valorización mediante reciclaje y/o reutilización de fibras, según corresponda.
El proyecto también alinea a Chile con una tendencia global donde la electrificación, la eficiencia energética y la reducción de emisiones están redefiniendo el transporte marítimo de pasajeros.
La validación, realizada por SGS, confirma que la tecnología de puntos cuánticos utilizada por la compañía no contiene este metal pesado potencialmente dañino, reforzando los estándares de seguridad, innovación y sustentabilidad en la industria de la electrónica de consumo.
La iniciativa se implementará en la planta de Romeral, en Curicó, y busca avanzar hacia una industria alimentaria más eficiente, circular y alineada con los desafíos climáticos.