Banco de Chile reafirma así su compromiso con la inclusión, no discriminación y respeto a la diversidad, habilitando y adecuando distintos espacios para que el festival sea —una vez más— accesible, permitiendo a todas las personas asistir y disfrutar de una nueva versión de Lollapalooza.
La empresa también ha puesto énfasis en reforzar el balance de género en los puestos del área de operaciones, los cuales han sido históricamente ocupados por hombres. Gracias a ello, un 38% de estas posiciones de liderazgo son ocupadas por mujeres, un crecimiento del 12% en los últimos tres años.
La entidad financiera aportó también el mobiliario, materiales didácticos, equipamiento tecnológico, bibliotecas de aula con más de 300 libros e internet satelital para el nuevo recinto, así como un furgón para el traslado de los estudiantes en esta zona rural.