Ideal concretó la segunda etapa de plantación de su bosque urbano en un terreno industrial degradado. El proyecto suma más de 2.400 especies nativas y registra hasta 10°C menos de temperatura en su interior.
El terreno que hoy alberga un bosque nativo urbano en Quilicura era, hasta hace un tiempo, un foco de contaminación y escombros que afectaba a la comunidad. Tras un esfuerzo conjunto para erradicar ese microbasural, el sitio entró en un proceso de restauración ecológica que acaba de dar su paso más relevante: Ideal, la panificadora perteneciente a Grupo Bimbo, concretó la segunda etapa de plantación de su denso bosque nativo urbano.
Con esta intervención, el recinto duplicó su tamaño original y alcanzó los 800 m² de superficie, con más de 2.400 especies nativas plantadas en la zona. Para materializar el proyecto, la compañía trabajó en terreno junto a la Municipalidad de Quilicura, la consultora de restauración ecológica Symbiotica y un equipo de 30 voluntarios del programa “Inspira” de la empresa.
La iniciativa forma parte del programa corporativo “Buen Vecino” de Ideal, orientado a aportar al bienestar de las comunidades donde la compañía opera. En este caso, el objetivo fue devolverle funcionalidad ecológica a un suelo que estuvo degradado por años.
Metodología japonesa y riego con aguas de reúso
La plantación sigue la metodología Miyawaki, una técnica japonesa de construcción de bosques que imita la regeneración natural plantando en muy alta densidad. Ese diseño permite que el ecosistema crezca más rápido y opere como motor ecológico, capaz de capturar carbono y actuar como barrera natural en un sector industrial.
El componente de economía circular está en el riego. El proyecto cuenta con un sistema autocompensado alimentado por las aguas de reúso de la propia panadería de Ideal en Quilicura, lo que cierra un ciclo de eficiencia hídrica y sostiene el desarrollo de las especies nativas sin recurrir a agua potable.
Los indicadores de la primera etapa
Según el último Informe de Impacto elaborado por Symbiotica, la primera etapa del proyecto arrojó los siguientes resultados:
Temperatura: la consolidación del estrato arbóreo generó un microclima donde se registran hasta 10°C menos en el interior del bosque respecto de las zonas sin vegetación.
Crecimiento: especies como el algarrobo y el pimiento pasaron de 50 centímetros a cerca de 2 metros de altura en seis meses.
Captura de carbono: se estima que el ecosistema completo capturará entre 43 y 81 toneladas de CO₂ en sus primeros cinco años.
Supervivencia: el proyecto registra un índice de supervivencia de entre 66% y 73% de las especies plantadas, lo que lo consolida como un bosque nodriza resistente a las condiciones locales.
“Estamos muy felices de haber completado esta etapa y de ver cómo el esfuerzo de todos ya se nota en el lugar. Hace un tiempo logramos erradicar el microbasural, y hoy concretamos el paso más importante al plantar este bosque nativo urbano. Trabajar en conjunto con las comunas y sumar a nuestros propios equipos en proyectos que le sirven directamente a los vecinos, es una de nuestras mejores maneras de aportar al propósito de alimentar un mundo mejor”, explicó Ximena Requesens, líder de Comunicaciones y Relaciones Institucionales de Ideal, Grupo Bimbo.

