La Fundación Humain creó un sistema con tres líneas de certificación (transparencia, formación y gobernanza) que revisa antecedentes, entrevista a los equipos y entrega un sello con vigencia de un año a las organizaciones que cumplen los estándares.
La inteligencia artificial ya está integrada en procesos productivos, servicios de atención de clientes y toma de decisiones. Lo que no existía hasta ahora era una forma de acreditar, ante terceros, que ese uso se hace con criterios claros. La Fundación Humain, creada por Valentín Cuche, José Tomás Herreros y Daniel Cuche, desarrolló un sistema de certificación para llenar ese vacío.
El modelo revisa las prácticas de cada organización y reconoce con un sello a aquellas que cumplen los estándares definidos. El objetivo declarado es que las personas puedan confiar en la autenticidad de los contenidos que ven, que quienes usan estas herramientas reciban capacitación para darles un buen uso y que las organizaciones implementen la IA de manera responsable.
“Queremos que las buenas prácticas puedan demostrarse con hechos. Por eso revisamos antecedentes, conversamos con los equipos y evaluamos cómo se utiliza la inteligencia artificial. Al finalizar, entregamos un informe y, cuando corresponde, un sello con vigencia de un año”, explica Valentín Cuche, presidente de la Fundación.
Tres líneas de certificación
El sistema se estructura en tres sellos distintos, según el aspecto que se evalúe:
Transparencia IA: verifica que la organización informe claramente cuándo y cómo utiliza inteligencia artificial.
Formación IA Ética: reconoce programas que preparan a las personas para usar estas herramientas de forma responsable.
Empresa +Humana: evalúa cómo la organización dirige el uso de la IA y considera su impacto en el trabajo y en las personas.
Certificarse permite ordenar prácticas internas, detectar aspectos por mejorar y demostrar ante clientes, trabajadores e inversionistas que la adopción de IA se realiza con criterios claros. Según la fundación, eso puede fortalecer la confianza, la reputación y la diferenciación en un mercado cada vez más atento al impacto de esta tecnología.
Cómo funciona el proceso
Todo parte con la entrega de información por parte de la organización. Humain revisa los antecedentes, puede solicitar aclaraciones o entrevistar a los equipos, y luego comunica el resultado de la evaluación. Las organizaciones aprobadas reciben una licencia para utilizar el sello dentro del alcance certificado, mientras Humain realiza seguimiento durante su vigencia.
Cuche insiste en que el propósito no es frenar la innovación, sino acompañarla. “El problema no es la IA en sí, sino implementarla sin criterios, sin transparencia y sin considerar a quienes se verán afectados por ella”, sostiene.
“La certificación busca ser una señal concreta de confianza frente a clientes, trabajadores e inversionistas. No se trata solo de declarar un compromiso, sino de demostrar que existen buenas prácticas en el uso de la inteligencia artificial”, agrega el presidente de la Fundación Humain.
Más información en humaincert.org

