En el primer diálogo del ciclo “El Caso de Negocio de la Sostenibilidad”, ejecutivos de Siemens, Anglo American y Statkraft expusieron cómo la sostenibilidad entró en la estrategia, la gestión de riesgos y la creación de valor de sus compañías. El foco: cerrar la distancia entre lo declarado y lo implementado.
Pacto Global Chile dio inicio al ciclo “El Caso de Negocio de la Sostenibilidad: avanzar mejor, más rápido y juntos”, una serie de encuentros que busca mostrar que la sostenibilidad no es solo un imperativo ético, sino un factor determinante para la competitividad empresarial.
En la apertura, la directora ejecutiva de Pacto Global Chile, Margarita Ducci, señaló que las organizaciones están comprendiendo con mayor claridad que la sostenibilidad forma parte del negocio. “Hoy la alta dirección de las empresas está mirando la sostenibilidad como un valor que entrega no sólo reputación, sino sostenibilidad en el tiempo, una mejor relación con sus grupos de interés, mayor eficiencia, innovación y mejores herramientas para enfrentar los grandes desafíos actuales”, indicó.
Ducci apuntó a la brecha entre declaraciones e implementación efectiva como el desafío central del ciclo: “Hoy deseamos conversar sobre cómo solventamos esa brecha, cómo llevamos la decisión y la declaración a la implementación”.
El diálogo fue moderado por Germán Heufemann, managing partner de GovernArt, y reunió a Mariano Gojman, compliance officer para Sudamérica de Siemens; María Jesús Jaqueih, asesora de Desarrollo Socioeconómico de Anglo American Chile; y Santiago Vicuña, gerente de Gestión Social y Asuntos Corporativos de Statkraft Chile.
Siemens: la integridad como ventaja competitiva
Gojman relató cómo el caso de corrupción que enfrentó la compañía hace dos décadas impulsó una transformación cultural que convirtió la ética y el compliance en pilares estratégicos del negocio. “Hoy podemos decir que las cosas se pueden hacer bien. Tiene un costo, obviamente, pero el número uno de la compañía nos dice que para nosotros es más importante hacer los negocios bien que hacer los negocios”, afirmó.
Según el ejecutivo, la integridad fortaleció el valor de la empresa frente a inversionistas, clientes y socios estratégicos: “Cuando empiezas a hacer las cosas bien, la empresa vale mucho más”.
Anglo American: el indicador no es cuántas se capacitan
Jaqueih explicó cómo la empleabilidad local dejó de ser un programa social para transformarse en un componente central de la estrategia corporativa. “No basta con un plan, se requiere una estrategia de mediano y largo plazo”, planteó.
La ejecutiva puso el acento en cómo se mide el resultado: “Nuestro indicador de éxito no es cuántas personas capacitamos, sino cuántas mujeres encuentran trabajo y se insertan al mercado laboral formal”. Agregó que el desafío exige trabajo colaborativo con empresas contratistas, gobiernos locales y otros actores del territorio: “La empleabilidad local no es algo propio de nosotros como compañía, sino de un territorio que busca el desarrollo socioeconómico de sus comunidades”.
Statkraft: lo que dejó Litueche
Vicuña compartió la experiencia de la compañía durante el desarrollo de proyectos eólicos en Litueche, donde un conflicto con comunidades derivó en un proceso de diálogo facilitado por el Tribunal Ambiental. La principal lección, sostuvo, fue comprender que escuchar y construir acuerdos genera mejores resultados para todas las partes: “No solamente dialogar para explicar, sino cómo a través de ese diálogo puedes generar cambios”.
El ejecutivo agregó que la sostenibilidad solo genera valor cuando se integra al lenguaje y a las decisiones del negocio. “Si las áreas sociales no están en la lógica de identificar adecuadamente los riesgos, buscar medidas de mitigación y generar un caso de negocio, quedan fuera”, advirtió. Y cerró apuntando a la coherencia como base de la confianza de largo plazo: “La única manera de ser sostenibles es mantener coherencia, constancia y políticas que permitan sostener ese comportamiento en el tiempo”.
De los compromisos a los resultados
La conclusión principal del primer encuentro fue que la sostenibilidad genera valor cuando se incorpora en la estrategia del negocio, cuenta con indicadores claros, involucra a la alta dirección y se traduce en decisiones concretas capaces de fortalecer la competitividad, la resiliencia y la relación con los grupos de interés.
El ciclo continuará con nuevas sesiones orientadas a compartir experiencias empresariales que permitan acelerar la implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible y avanzar, como plantea el lema de la iniciativa, “mejor, más rápido y juntos”.

