Seguridad operacional, señales económicas claras, predictibilidad para la inversión e institucionalidad marcaron la reunión entre el gremio y la ministra de Energía, frente a una matriz que cambió con rapidez por la llegada de energías renovables y almacenamiento.
Tras años de fuerte crecimiento de la generación renovable y del almacenamiento, el foco del sector eléctrico está cambiando. Así lo planteó el Directorio de Generadoras de Chile, junto a su director ejecutivo, Camilo Charme, en una reunión con la ministra de Energía, Ximena Rincón, donde analizaron las definiciones que requiere el sector en materia de señales económicas, redes, inversión y diseño institucional y de mercados.
El diagnóstico del gremio es que la prioridad ya no está solo en incorporar nueva capacidad. El desafío ahora es adecuar la operación, la infraestructura, los incentivos económicos y las instituciones a una matriz muy distinta de aquella para la que fueron diseñadas muchas de las reglas vigentes.
“La generación eléctrica es uno de los principales habilitantes del desarrollo de Chile. El diálogo público-privado sobre política pública y regulación es fundamental para dar confianza, atraer inversión y construir las condiciones que permitan sostener esta transformación en el tiempo”, señaló Charme.
La ministra Rincón, en tanto, puso el acento en los resultados que debe entregar el sector. “Tenemos desafíos importantes por delante, que deben traducirse en competitividad, seguridad y estabilidad, para contar con un sistema que habilite el desarrollo en cada territorio, en las familias y en las comunidades del país”, afirmó.
Seguridad, señales e institucionalidad
La seguridad operacional fue uno de los ejes de la conversación. Para Generadoras de Chile, no debe entenderse como un límite a la transición, sino como una condición para sostenerla. Por eso, el gremio planteó la necesidad de identificar los atributos que requiere la operación eléctrica y crear mecanismos para que distintas tecnologías puedan proveerlos.
También se abordó la necesidad de contar con señales económicas claras y trazables. Uno de los casos analizados fue el almacenamiento: su rápida expansión ha puesto en primer plano definiciones pendientes sobre costo de oportunidad, despacho, conexión y valorización de los servicios que estas instalaciones aportan a la red.
Otro punto fue la diferencia de velocidades entre inversión, infraestructura y regulación. Mientras algunos proyectos pueden materializarse en pocos meses, los procesos de conexión y ciertas decisiones administrativas tardan bastante más. Frente a eso, el gremio planteó mejorar la coordinación entre los organismos sectoriales, dar mayor predictibilidad a los procesos y resolver a tiempo las definiciones pendientes, sin postergar la discusión sobre la evolución del mercado eléctrico.
La agenda incluyó además transmisión, integración energética regional y el crecimiento de nuevos consumos asociados a minería, desalación y data centers. Según Generadoras de Chile, todos estos temas apuntan a un mismo objetivo: que la transformación eléctrica se traduzca en energía segura, disponible y competitiva para acompañar nuevas inversiones y el desarrollo productivo del país.

