Los GRANSIC irrumpen como una alternativa de responsabilidad compartida en un país que busca ser más sostenible

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Héctor Véliz
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El Gran Sistema Colectivo de Gestión (GRANSIC) irrumpe en Chile como una alternativa innovadora para el reciclaje, organización y financiamiento de envases y embalajes de manera eficiente. A pesar de los desafíos como la baja participación de empresas y la falta de infraestructura, ejemplos como ReSimple, GIRO y ProREP demuestran el potencial de esta iniciativa para transformar el panorama del reciclaje en el país.

Un salto hacia la responsabilidad compartida

En el año 2016, Chile dio un paso crucial hacia la responsabilidad ambiental empresarial con la promulgación de la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (Ley REP). Esta normativa buscaba establecer un marco legal para que las empresas se hicieran cargo de los residuos generados por sus productos una vez finalizada su vida útil.

Es en este contexto que, en marzo de 2021, surge el concepto de Gran Sistema Colectivo de Gestión (GRANSIC) como una modalidad innovadora para el cumplimiento de las metas establecidas en la Ley REP. Los Gransic se definen como entidades autónomas financiadas por las empresas que las componen, con el objetivo de organizar y financiar el reciclaje de envases y embalajes de manera eficiente y responsable.

¿Cómo funciona un GRANSIC?

A diferencia de los sistemas de gestión individuales, los Gransic tienen la ventaja de poder cumplir las metas de acopio con residuos equivalentes (compensación), lo que les brinda mayor flexibilidad y eficiencia en la gestión de los materiales.

Estos se encargan de establecer una red eficiente de recolección de envases y embalajes en todo el país, trabajando en conjunto con municipios, gestores de residuos y la comunidad. A su vez, fomentan la creación de productos con menor impacto ambiental, facilitando su reciclaje y valorización en el futuro, todo esto con la fin de sensibilizar a los consumidores mediante la educación y concientización sobre la importancia del reciclaje y la correcta separación de residuos en origen, promoviendo un cambio cultural hacia la responsabilidad ambiental individual.

Tres ejemplos de Gransic marcando la pauta:

A pesar de los desafíos, existen ejemplos inspiradores que están marcando hitos y la senda en el panorama del reciclaje en Chile:

ReSimple: Aprobado en octubre de 2021 por el Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC), ReSimple fue el primer Gransic en obtener luz verde en el país. Agrupa a más de 25 empresas líderes en diversos sectores, como Agrosuper, British American Tobacco Chile, CMPC, Grupo Cencosud, Coca Cola Andina y Unilever, quienes en conjunto reúnen más del 30% del volumen de envases que se ponen cada año en el mercado.

ProREP: Especializado en residuos no domiciliarios, PROREP fue creado en 2022 por RIGK Chile en colaboración con Valipac Bélgica. Su objetivo es cumplir con las metas de la Ley REP en el sector industrial, agrupando a más de 500 empresas como Colún, Tricolor y Sherwin Williams.

GIRO: Este innovador Gransic compuesto por más de 150 empresas, impulsado por New Hope Ecotech y el tercero aprobado en octubre de 2022 por el TDLC, se destaca por su modelo que utiliza tecnología blockchain para garantizar la trazabilidad y transparencia del proceso de reciclaje. Gracias a su presencia en otros países como Brasil y Francia, trabajan actualmente junto a más de 6.000 empresas de carácter nacional e internacional.

Metas ambiciosas para un futuro sostenible

La Ley REP establece metas graduales de reciclaje para diferentes tipos de materiales, con el objetivo de alcanzar un 60% promedio en 2035. De forma detallada por cada material, la meta para plástico el primer año (2023) es de 3% hasta llegar a 45% al año 12. Para papel-cartón la meta es de 5% hasta llegar a 70%; cartón para bebidas (tetra pak) es de 5% hasta llegar a 60%; metal de 6% hasta llegar a 55% y por último, vidrio tiene la meta más alta con 11% inicialmente y de 65% al último año pactado.

Los Gransic juegan un papel crucial en el cumplimiento de estas metas, trabajando en conjunto con empresas, municipios y la ciudadanía. Sin embargo, el camino hacia un Chile más sostenible no está exento de desafíos. Entre los principales retos se encuentran:

1. Baja participación de empresas

A pesar de los beneficios que ofrecen los GRANSIC, aún existe una baja adhesión por parte de las empresas reguladas. Según cifras de la industria, solo unas 1.500 empresas -de las 14.5000 afectas a la regulación- cumplirán las obligaciones y metas del Decreto Supremo 12 a través de uno de ellos.

Pedro Álamos, gerente General de ProREP, aborda esta problemática como un desafío que involucra a todos los actores del ecosistema y crítico para el cumplimiento de metas: “Creemos que todos los actores del ecosistema deben tener un rol activo, ya que a través de la colaboración y el trabajo mancomunado podremos abordar con éxito las metas de este 2024, las cuales consideran el periodo completo, lo que obligará al sector industrial a casi quintuplicar el volumen de valorización respecto al año pasado, que solo consideró los tres meses que la normativa estuvo en vigencia”, concluye Pedro Álamos.

2. Falta de infraestructura y desafíos logísticos

La infraestructura existente para las distintas etapas en la cadena de reciclaje de los residuos (tratamiento y valorización) es limitada, lo que dificulta el cumplimiento de las metas establecidas. Por otro lado y en suma a lo anterior, la extensa geografía de Chile presenta un desafío logístico importante para la recolección y transporte de los residuos hacia las instalaciones de reciclaje.

En este sentido, Nathalia Silva, gerenta de Economía Circular de ReSimple, posiciona dos problemáticas principales, las cuales suponen el éxito de la Ley REP y se centran en la baja participación de los municipios en esta iniciativa y la alta informalidad de los gestores de residuos.

“Nuestra expectativa era recibir una avalancha de municipios queriendo firmar convenios con ReSimple, para que a través del modelo de la ley REP pudiéramos financiar la recolección de residuos reciclables desde la puerta de las casas de los habitantes de las comunas, lo cual no fue así (…) otro desafío está en la baja formalización de acuerdo a los requerimientos de la Ley REP, la cual nos exige como Gransic contratar con gestores autorizados y registrados antes la autoridad“, afirma Silva.

3. Conciencia ambiental

La baja tasa de reciclaje en Chile, que ronda el 4%, refleja la necesidad de intensificar las campañas de sensibilización y educación ambiental para fomentar la cultura del reciclaje en la población. De hecho, gran parte de la población afirma no estar al tanto sobre qué es y cuáles son los objetivos de la Ley REP, uno de los cimientos para un país más sostenible y responsable ecológicamente.

Nelson Urra, gerente General de GIRO, coincide de forma transversal con los otros Gransic y asevera que este es uno de los desafíos más importante y complejos de implementar, debido a que se debe llegar a la fibra más profunda e influir de forma positiva en la cultura de los chilenos y chilenas: “Nos hemos dado cuenta que el desafío está en desarrollar programas de sensibilización y de creación y reforzamiento de cultura en las familias a lo largo de todo el proceso de operación de nuestro sistema (…) estableciendo colaboraciones con municipios, involucrando a las juntas de vecinos, colegios y otras entidades sociales para difundir efectivamente el mensaje del reciclaje durante todo el año”.

Un llamado a la acción colectiva

Los Gransic representan un paso decisivo hacia un Chile más sostenible. No obstante, su implementación exitosa requiere un esfuerzo conjunto de empresas, gobierno, municipios y la ciudadanía. Así lo afirma Pedro Álamos de ProREP, quien valora el trabajo se han realizado desde las autoridades y llama a los Grandes Sistemas Colectivos de Gestión a ser un puente de colaboración entre las empresas y el gobierno.

“El Ministerio de Medioambiente (MMA) se ha esforzado para que se cumplan las fechas y la ley se inicie en los plazos establecidos. Si bien es cierto que aún existen algunos aspectos por mejorar, principalmente la entrega de información y difusión acerca de los alcances y obligaciones de la normativa, estamos apoyando y colaborando para dar luz a esos grises sobre la marcha (…) queremos ser un puente entre la autoridad y las empresas, donde evaluamos positivamente la existencia de espacios de colaboración y trabajo”, afirmó Álamos.

Se presenta como fundamental que las empresas se comprometan activamente con los Gransic, asumiendo su responsabilidad en la gestión de los residuos que generan. El gobierno, por su parte, seguirá buscando fortalecer las políticas públicas que incentiven el reciclaje y la creación de una industria del reciclaje, la cual permeara en todos los actores incluyendo a la ciudadanía, uno de los protagonistas para asegurar el éxito de los Gransic.

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