La iniciativa, realizada en conjunto con Costanera Norte, Fundación Actual, Fundación Metro 21, FGS y Ulma, busca revitalizar el entorno urbano, fortalecer la identidad local y poner en valor la geografía de la comuna, donde un 95% del territorio corresponde a cordillera y solo un 5% a área urbana.
La iniciativa forma parte del programa Soprole Sonrisa Circular, que busca cerrar el ciclo de los envases, dando nueva vida a residuos postconsumo a través de la reutilización, el rediseño y la colaboración.