Antes de su liberación definitiva, las aves permanecieron cerca de tres meses en un periodo de aclimatación en el Parque Nacional Patagonia, etapa considerada clave para favorecer su adaptación al entorno natural.
El programa se concibe con alcance nacional y foco en la protección de las funciones ecosistémicas de cuencas prioritarias frente a los incendios forestales.
El acuerdo busca optimizar la coordinación operativa, formativa y estratégica entre ambas instituciones para mejorar la prevención y respuesta ante emergencias, reforzando la protección de las comunidades y los ecosistemas.
Según el Centro de Ciencia del Clima y la Resiliencia, el 38% de la pérdida de estos ecosistemas corresponde al reemplazo por plantaciones, el 28% a la proliferación de matorrales y el 20% al uso agrícola.
CONAF y Fundación Reforestemos reafirman su alianza estratégica para restaurar el corazón de la Patagonia, donde se plantarán, en esta primera etapa, más de 10.500 árboles nativos en áreas afectadas por el gran incendio que impactó al parque.
Las obras, financiadas por el Gobierno Regional de Aysén y ejecutadas por la Dirección de Arquitectura del MOP, ya cuentan con un 80% de avance. Contemplan miradores, puentes y elementos de protección.