"En la actualidad contar con criterios y una estrategia ESG es fundamental, es decir, a nivel empresarial se trata de una prioridad estratégica que por una parte permite identificar riesgos pero también oportunidades de impacto positivo", aseguró Muñoz.
"En términos de barreras creo que la falta de criterios uniformes para su medición, reporte y verificación, lo que da lugar al lavado verde o greenwashing", señaló Monge.
"una estrategia de negocios basada en la sostenibilidad, requiere de un encadenamiento que refleje resiliencia y flexibilidad ante contextos cambiantes. Para eso las grandes empresas están mandatadas a promover el avance de variables medioambientales, sociales y de gobierno corporativo (ESG) en las cadenas de suministro, para contar con un aprovisionamiento responsable, robusto, ágil y transparente", señaló Bravo.