El proyecto ubicado en Melipilla es el primero de su clase en Chile que utiliza el sistema de trackers y emplea robots de limpieza que evitan el uso excesivo de agua.
Uno de los objetivos planteados en la Política Energética Nacional es poder alcanzar al menos el 80% de generación de energía renovable para el año 2030, con el fin de apoyar la economía de las personas y los desafíos del cambio climático.