El nuevo equipamiento consiste en 38 bombas compactas 100% eléctricas, con control centralizado para gestionar las condiciones internas de las tiendas y monitorear en tiempo real temperatura, humedad y niveles de CO₂.
El proyecto busca no solo dar una segunda vida a los textiles, sino también impulsar la independencia financiera y la empleabilidad femenina en contextos de alta vulnerabilidad social.
El proyecto fue creado por Sergio Fortuño y Joaquín Barañao, quienes reconocen que la riqueza natural del norte de Chile los llevó a explorar nuevas formas de contar historias.
El anuncio se realizó en el encuentro “La Hora de las Empresas: Por la naturaleza y las personas” y posiciona a Natura como una de las compañías latinoamericanas con mayor protagonismo de cara a la COP30 en Belém, Brasil.